5/10/2011

MADRES DEL UNIVERSO . . .


Os envío a través de mis palabras, esta devota plegaria de amor filial y, mi mayor anhelo es que llegue a vosotros en la melodiosa voz de los cánticos divinos; que llegue a vosotros en la pureza de las cristalinas aguas de los mansos arroyos; en el trino de los pájaros; en el perfume de las flores; en el rocío de la noche; en la brisa de los mares que cruzan lejanas e ignotas regiones.

Que canten también este mensaje, las empinadas cumbres, las rutilantes estrellas, el sonar de las campanas y que en susurro muy suave, se inclinen reverente ante la augusta reina que, entre sedas y oropeles o en la rústica y humilde cabaña, mece a su tierno infante que la llama MADRE !!! Ella, la Madre, es la obra mas perfecta del Creador, llegó a la tierra para redimirnos. Ella, llegó adornada de un reflejo de creación perfecta. Llegó vestida de luz...en ella se juntan todas las maravillas del mundo.

MADRE, primer vocable melodioso y dulce que brota de todo ser humano. Palabra incomparable que encierra bondad y sacrificio. MADRE, es la antorcha que con luz clara nos alumbra el sendero de la vida. Nos aparta del vicio y la maldad y, arranca como cauteloso segador, las espinas que clavan en nuestro corazón...el dolor y el desengaño.

Sus ojos, son como dos guías en permanente conspiración contra las sombras. Sus manos, son como la prolongación del brazo divino que pasea por los espacios siderales y entre nubes de ilusiones, estimula las emociones de la Vida Buena. Su presencia, es como un espíritu suspendido en las poderosas columnas de la virtud y la resignación, para defender los grandes ideales.

MADRE, palabra mágica, llena de misterios, que solo al evocarla parece que se ensancha el alma ... que se embalsama el ambiente... que se disipan nuestras penas. Es que sus besos y sus consejos enjugan nuestras lágrimas, como las nubes se eclipsan, al beso del sol. La Madre lo es todo, a su lado somos insignificantes ramificaciones que vivimos de su savia...de sus mimos...de sus cuidados...de sus desvelos. Madre, es la que cuida y arrulla nuestra cuna cuando aun pequeñitos extendemos nuestros brazos para que nos cubra de besos, los más puros, los más santos.

Dichosos los que todavía podeis contemplar a vuestra Madre, en este día, con los ojos de la realidad, pero los que la tenéis lejos o la habéis perdido, también podéis verla, porque la Madre nunca muere en el corazón de los hijos. Ella, vela desde cualquier punto de la tierra. Ella, vela desde el más allá, enviándonos ráfagas de felicidad eterna. Dando más luz a las estrellas para alumbrar el camino, en nuestras noches frías y solitarias. Sus labios se abren para el último suspiro, tiemblan de ternura y en su último vibrar... nos otorga la cálida expresión del Inmaculado Beso Maternal.

Madre es la que se debate en el abismo del dolor, cuando el clarín de combate le arrebata a sus hijos convertidos en soldados para devolverlos luego, hechos héroes o miserables andrajos de cañón.

La Madre Patria, agradecida también, ha levantado altares al culto de las madres. Oremos en esos altares por la felicidad de las madres vivas, que son la defensa y alegría de sus vástagos y hagamos que esta plegaria no se detenga en la tierra, sino que llegue al cielo, para las madres ausentes, cuyo recuerdo es la lamparilla cariñosa y perfumada que con su llama inextinguible de luz, ilumina y abriga los senderos donde mora la orfandad.

Terminaré con las palabras del insigne escritor Juan Montalvo, gloria de nuestra patria. “ Hay una mujer que tiene algo de Dios, por la inmensidad de su amor y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados . . . De esta mujer, no me exijáis el nombre sino queréis que empape con lágrimas este álbum, porque yo, la vi pasar por mi camino”.


Ceciely

Tomado del libro "Murmullos" 
Ediciones  Girouette Bleue-1997 

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Muchas gracias a todos los Quijotes y Dulcineas por dejarme vuestros comentarios. Perdonen si no puedo responderles individualmente pero quiero que sepan que cada uno me deja un átomo radiante de luz que nutre a mi alma.
Ceciely