6/08/2012

AMIGO...¡COMPAÑERO MIO!





¡COMPAÑERO MIO!
 A Horacio Hidrovo P. (compañero de versos)

Tú sabes amigo ¡Compañero mio!
Que los que llevamos débil la esperanza
colgada a una soga que cierra y aprieta
y nunca te ahorca
te está permitido abrazar las locuras
de suaves tinturas en las escrituras.

Y entre papel y papel que lancé a la ventisca
una tarde cualquiera desde mi balcón
esparcí mis quimeras en mil pedacitos
y mil golondrinas cual fiel mensajeras
enlazaban mis versos de azul terciopelo
viajando en los aires, surcando los ríos.

Mis fieles viajeras guardaron mis versos
y hoy cuando destellan las luces del siglo
Las mil golondrinas con tímida ausencia,
me traen en sus picos
mis ansias, mis penas
mis trinos, mi ausencia.

Fíjate amigo, ¡Compañero mio!
Que cuando el alma se me pone turbia
me sale de golpe aquel mar estulto 
que todos llevamos... y ¿no sé porqué?

Tú fuiste el primero en salir a mis olas
flotando tus versos, 
abriendo caminos
izando mis velas.

Hoy día navego entre polos perdidos
Gaviota inconforme de estirpes fundidas
Compañero mío! Compañero mío!
Te cuento muy quedo que el día vendrá.

Soltaré mi anclaje en aquel paraje
donde ambos sabemos se parte la tierra
El cielo está firme porque existen los ceibos,
ellos lo sostienen, ellos son sus vigas.

Mas, cuando perezcan por mano asesina
y ya no germine su fruto en la tierra,
el cielo a pedazos, poquito a poquito
se desprenderá.

Ya lo ves amigo ¡Compañero mío!
estas confesiones te sorprenderán, pues,
cuando estuvimos muy cerca, en el mismo paraje
no se me ocurrió contarte cuitas
que hoy… a esta distancia
de nido entrenzado te quiero contar.

Acá no soy ingeniera
ahora soy minera
Cavo túneles en el infinito
no siembro simientes
acarreo silencios en carretas aladas,
también piedras finas que despiden fulgores
de dolores partidos.

He acumulado tesoros 
construyendo imperios
donde el sol es mi padre
y la luna mi cuna.

Y yo sigo aquí porque descubrí
un mundo escondido
un mundo de ensueños
un mundo en el aire
que tú entenderás.

Te pido perdón por hurgar tu calma
pero el mar estulto del cual ya te hablé
bajó su nivel y en la playa inmensa
cabeza del lecho
durmió para siempre
mi dulce despecho
mi inquieto desdén.


Ceciely

Tomado del libro "Murmullos" 
Ediciones  Girouette Bleue-1997 

Protected by Copyscape Originality Check


UA-45827102-1

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias a todos los Quijotes y Dulcineas por dejarme vuestros comentarios. Perdonen si no puedo responderles individualmente pero quiero que sepan que cada uno me deja un átomo radiante de luz que nutre a mi alma.
Ceciely