12/09/2010

HORACIO HIDROVO P. - MI VOZ



MI VOZ 

  Mi voz viene de allá,
de tiempos inmemoriales,
de voces lejanas, dispersas;
de un viento de voces.

Amaneció junto al arado.
Voz de maíz,
de tierra en gestación.

Se la escuchó en los amaneceres,
en los abanicos de los cañaverales,
en el canto oculto de la semilla.

Voz vegetal,
de mar,
de volcán en llamas.

Y después amaneció
junto al relinchar de los potros,
en el chasquido del machete.

Voz vieja y joven,
viajó en el murmullo de los esteros,
se hizo río
y después mar.

Mi voz nunca dejó de cantar.
Voz limpia,
de antepasados honestos,
de hombres prendidos a la tierra.
Voz sonora,
como una campana al viento.

Jamás se apagó
porque siempre quiso aprender
el canto de los hombres.

Mi voz estuvo
en las pequeñas aldeas,
al pie de las montañas,
al paso de los ríos,
junto a la danza de los peces,
en las casas campesinas,
en la feria de los pueblos.

Voz de noches de chigualos,
bohemia
en la entonación de una guitarra,
bajo el balcón
de la mujer amada.

También se la escuchó
en el primer canto de los gallos,
en la canción matinal de los pájaros,
a la hora en que conversan los compadres.

Yo estuve en el nacimiento de mi voz
y aprendí de ella el abecedario de los pobres,
el pentagrama azul de las campanas.

Y está viva,
despierta,
transparente,
cercana y distante,
buscando otras voces,
voces humanas,
solidarias,
en crecimiento vital,
para entonar
en un nuevo amanecer
el canto de todos.

fin

Horacio Hidrovo Peñaherrera

***

PREMIO EUGENIO ESPEJO-ECUADOR: HORACIO HIDROVO PEÑAHERRERA

Fuente: El Diario de Manabí - Ecuador


DESDE CANADA, LOS ECUATORIANOS, MIEMBROS DEL CENTRO CULTURAL GUAYASAMÍN Y EDITORA DULCINEAS, RENDIMOS HOMENAJE AL ILUSTRÍSIMO VATE SANTANENSE DR. HORACIO HIDROVO PEÑAHERRERA POR HABERSE HECHO ACREEDOR AL MÁXIMO GALARDÓN: PREMIO EUGENIO ESPEJO, EN EL ECUADOR.

Año fructífero el 2009, año de reconocimientos y realizaciones para el hijo santanense, para el hombre modelo de excelencia, para nuestro compatriota HORACIO HIDROVO P.

Numerosos premios lo habitan desde su juventud, pero en este año se ha hecho acreedor al Premio Nacional Eugenio Espejo. Gran premio para un gran hombre. Horacio, nombre inmenso de aristas luminosas que traspasa fronteras. No hay edad ni tiempo para medir su estatura. Coloso en el verbo poético, coloquial, novelesco.

HORACIO, también es sinónimo de simplicidad, siempre “midiéndose con el sol” en su diario trajinar, ligero en el paso y profundo de corazón. Nunca hitos ni fronteras. Nunca poses ni corbatas.

Este galardón lo propulsa delante de la escena mediática y hoy como siempre, está presente en nuestros corazones. Nos sentimos orgullosos de ser ecuatorianos y de contarlo entre “Los Ilustres” autores publicados por Editora Dulcineas, un gran honor y un referente de nuestra cultura en el extranjero.

De igual manera el C.C. Guayasamín hace público el reconocimiento a su valía y a su espíritu de difusor cultural.

Amigo Horacio, siempre tú, en la pobreza y en la abundancia. De tanto recorrer los senderos, te crecieron alas y tu verbo se hizo caricia para los luceros, las montañas, los ríos. Entre mástiles, redes y caballitos de mar, la ola inundó de sabiduría tu ser y fuiste tú. Peregrino y ciudadano del mundo, siempre tú.


Con profundo respeto y admiración.


EDITORA DULCINEAS
Cecilia Zevallos P. (poeta)
(Ceciely)

CENTRO CULTURAL GUAYASAMÍN
Marcelo Ortiz (pianista)


Québec, 27 -11-2009

COMUNICACIÓN / COMMUNIQUÉ (esp./ fr.)


HOMENAJE AL DISTINGUIDO POETA ECUATORIANO
HORACIO  HIDROVO  PEÑAHERRERA




HORACIO HIDROVO P. AUTOR DE "LA MONTAÑA" ES PUBLICADO POR EDICIONES DULCINEAS


“La soledad se parece a un anciano/ asomado al ocaso / He visto morir las redes junto al mar” nos dice Horacio Hidrovo P. en su bello poemario “La Montaña”.

Desde esta perspectiva, con un lenguaje pintoresco marcado por su angustia relativa al tiempo y a la soledad, el poeta nos invita a descubrir el alma de su montaña, que, al igual que “La montaña” de Gao Xingjian (premio Nóbel), Horacio nos deja tan impresionados y extasiados como aquél.

A lo largo de su peregrinaje, el hombre se apoya en su bastón de recuerdos, es así como el poeta nos cuenta con vehemencia el idilio con su montaña amada.

 Desde que era joven Horacio ya se identificaba a su montaña, él creció a su lado, corrió, saltó, la exploró y también se reposó muchas veces en su regazo, escuchando muy de cerca los latidos de su corazón. Estos dos seres fundieron sus almas para convertirse en una sola mente universal.

Un viento verde mece sus sueños, sus ilusiones y sus esperanzas, porque la montaña también posee vida, un soplo divino la habita.

Así ha crecido Horacio, hasta el instante sublime en que da un salto gigantesco y llega a la cima de su montaña. Esta conquista le otorga al poeta el tesoro mas preciado para todo ser humano: la libertad.

“Para vivir hay que suspenderse/ en los trapecios de la esperanza”. El autor nos dice también cuánto nos marcan las experiencias dolorosas de la vida. Hay que hacer atención porque “La ciudad nos llama/ con sus trampas invisibles” y nos envuelve; así, el poeta denuncia que “todo hombre urbano/ es un loco amastrado” que cierra él mismo los barrotes de la cárcel de su conciencia y termina por imponerse su propio castigo.

“Hoy está la montaña/ entre la oferta y la demanda/ distante de los astros”, es una certeza con reales y tangibles consecuencias:“ los nuevos niños/ ya no podrán trepar la montaña/ sus manos no tocarán/ la corteza de los árboles/ tampoco escuharán el ascenso de la savia/ y no conocerán nacimiento de los ríos”.

Horacio hace de su montaña un santuario metafórico donde cada uno debe ir a beber el cáliz de la vida. Mismo si con el tiempo todas las montañas desaparecerán de la faz de la tierra, el autor nos promete con sus armas de poetas:“ cosecharé una nueva montaña./ Buscaré los árboles del cielo,/ las vertientes que bajan de los astros,/ las aves que despiertan los puertos de la luna.”

Horacio, ha encontrado en la búsqueda de su exploración interior, soluciones a lo que es nefasto para nuestro mundo, así podremos siempre dirigirnos a lo universal del alma y contar con los recursos del potencial humano, lo más puro, su esencia y tratar de modificar el curso del destino.

LA EDITORA
Cecilia Zevallos Petroni

Trois-Rivières-Québec-Canada

12/08/2010

EDICIONES DULCINEAS - QUÉBEC - CANADA

PARA EL HOMBRE PLANETARIO
PAZ EN SU TUMBA
HORACIO  HIDROVO  PEÑAHERRERA

Hoy... dicen que ha muerto el vate más grande de mi tierra: mi amigo, mi maestro en asuntos poéticos, el hombre planetario, o simplemente el hombre del pueblo, aquél que caminaba incansablemente recorriendo las calles de mi ciudad y con quien me tocó compartir muchas veces, tertulias literarias. 

Cuántas veces me invitó al Encuentro de poetas en nuestra tierra...y conjugamos experiencias, risas y poemas. Su abrazo fraterno y su contagiosa sonrisa seguirán grabados en mi mundo de recuerdos. 

 Me formé a través de su sabiduría, en el quehacer poético. Me inspiré en sus amados versos y le escribí un poema desde mi castillo de nieve, acá en el Québec, "¡Amigo, compañero mío! ¿A quién, sino a un hombre de la talla de Horacio, podría contarle mis tristezas, en mi exilio? ¿A quién más, sino al amigo que siempre extrajo de la tristeza... un manojo de alegrías para los niños, para los campesinos, para los desposeídos, 
para los exiliados ? 

Horacio... ahora recorrerá con más ímpetu la geografía de su pueblo, mezclándose en las saltarinas aguas de su río santanense. Las casitas de caña lo recibirán con emoción y dejarán oír su canto dedicado al montubio manabita. Los pájaros... los peces... los animales del bosque lo llevarán a sus reinos para que disfrute con ellos, de su magia.

Horacio, compartirá su tiempo con todos, porque ahora sí, está declarado El Hombre Planetario... no solo con libertad de expresión, sino también con libertad etérea. Hoy, le crecieron alas y su bondad se expande sin límites por todos los rincones del planeta.   

Dicen que ha muerto Horacio... pero yo pienso que ha revivido con más intensidad. Un hombre que ha flameado siempre la espada de la paz y ha combatido en todas las batallas con su única arma ... la Palabra, -no puede morir-. No morirá jamás...

Hoy... amigo Horacio, yo sé que te has ido de paseo, pues, tu voz ha crecido aun más... ha traspasado tu Montaña y tu canto suena cristalino en mis oídos...
Yo, te declaro... simplemente en pie de lucha, pues tus ideales se fructifican y se expanden por doquier.

Ayer... me llegó una voz muy nítida, envuelta en la brisa del Sur... y solo dijo: C e c i l i a... no atinaba a descifrar quien era... me impresionó. Hoy, he recibido la noticia de que tu andabas en un viaje de reconocimiento sideral...entonces, me he dicho... Horacio pasaba por aquí diciendo un simple... hasta pronto amiga... quiso regalarme su trino envuelto en noche y humo... en astro, en éter y en quantum. Llegó con una túnica color de tiempo... llegó a su hora predilecta para la eterna noche de bohemia. 

Amigo, me siento privilegiada por tu amistad, la que siempre guardaré en el costado más frágil de mi ser... mi alma.
Hasta luego... Horacio.

Cecilia Zevallos Petroni
Ediciones Dulcineas
Québec - Canada

CONDOLENCIA

Para Manuelita, su esposa...para sus hijos, sus nietos, su familia política, sus hermanos y demás familiares...les doy mi más sincera condolencia y les acompaño en vuestro dolor.


Cecilia Zevallos Petroni
Canada, 09-06-2012

EDICIONES DULCINEAS PUBLICA EN QUÉBEC-CANADA "LA MONTAÑA" DEL ILUSTRE POETA ECUATORIANO: HORACIO HIDROVO. (esp./ fr.)

 "LA  MONTAÑA"  DE  HORACIO 

La soledad se parece a un anciano/ asomado al ocaso./ He visto morir las redes junto al  mar nos dice Horacio Hidrovo Peñaherrera en su bello poemario “La Montaña” .

Desde esta perspectiva, con un lenguaje pintoresco marcado por su angustia relativa al tiempo y a la soledad, el poeta nos invita a descubrir el alma de su montaña, que, al igual que La montaña de Gao Xingjian (premio Nóbel), Horacio nos deja tan impresionados y extasiados como aquél.

A lo largo de su peregrinaje, el hombre se apoya en su bastón de recuerdos, es así como el poeta nos cuenta con vehemencia el idilio con su montaña amada. Desde que era joven Horacio ya se identificaba a su montaña, él, creció a su lado, corrió, saltó, la exploró y también se reposó muchas veces en su regazo, escuchando muy de cerca los latidos de su corazón. Estos dos seres fundieron sus almas para convertirse en una sola mente universal.                                                                                                                                  

Horacio hace de su montaña un santuario metafórico donde cada uno debe ir a beber el cáliz de la vida. Mismo si con el tiempo todas las montañas desaparecerán de la faz de la tierra, el autor nos promete con sus armas de poetas: cosecharé una nueva montaña./  Buscaré los árboles del cielo,/ las vertientes que bajan de los astros,/ las aves que despiertan los puertos de la luna.

Horacio ha encontrado en la búsqueda de su exploración interior, soluciones a lo que es nefasto para nuestro mundo, así podremos siempre dirigirnos a lo universal del alma y contar con los recursos del potencial humano, lo más puro, su esencia y tratar de modificar el curso del destino.

En este poemario lo individual se conjuga con lo universal de la naturaleza, generando una energía cósmica, la que le ha permitido al poeta crear lo sublime, traducido en  su poemario La Montaña, verdadera joya de la literatura universal.

Horacio Hidrovo Peñaherrera, inaugura la colección “Los Ilustresde Ediciones Dulcineas, versión francesa, con esta ilustración de su arte poética.

En esta oportunidad la casa de ediciones abre fronteras a fin de permitir a los autores ecuatorianos y latinoamericanos mostrar al mundo la calidad de sus obras y la belleza de su alma.

EDICIONES DULCINEAS
Directora: Cecilia Zevallos Petroni
Telf: (819) 370- 6723
QUÉBEC-CANADA


                 ****         
                                

"LA MONTAGNE"  DE  HORACIO



La solitude est comme un vieillard/ admirant son coucher de soleil. / J'ai vu mourir les filets sur le bord de la mer, nous dit Horacio Hidrovo Peñaherrera dans son beau récit LA MONTAGNE.

De sa perspective, avec son langage pittoresque teinté par ses angoisses relatives au temps et à la solitude, le poète nous invite à découvrir l'âme de sa montagne qui, à l'instar de la montagne de Gao Xingjian (prix Nobel) nous impressionne au plus haut point.
 
Tout au long de son pèlerinage sur le chemin de la vie, l'homme s'appuie sur la canne de ses souvenirs. Horacio nous raconte avec passion son idylle avec sa montagne tant aimée.
Il en est amoureux depuis son plus jeune âge. Il a grandi à ses côtés, a couru, sauté, exploré, puis sest reposé contre sa poitrine en écoutant les battements de son cœur. Ils se sont étreints pour ne faire plus qu'un.

Un vent de verdure a bercé leurs rêves, leurs illusions, et leurs espérances, car la montagne aussi possède la vie. Un souffle divin l'habite.

Horacio grandit ainsi, jusqu'à cet instant sublime où, dun bond gigantesque, il gravit sa montagne, pour en atteindre le sommet. Cette conquête donne au poète son trésor le plus précieux : la liberté.Pour vivre il faut s'accrocher/ aux trapèzes de l'espoir. Lauteur souligne combien nous marquent les expériences douloureuses  de la vie.  Il faut faire attention, car: la ville nous appelle / avec ses pièges invisibles.

Puis le poète dénonce: l'homme de la ville, / est un fou domestiqué, qui scelle lui-même les barreaux de la prison de sa conscience et finit par s'imposer son propre châtiment.Aujourd'hui la montagne est là / entre l'offre et la demande. / Loin des astres.
L'auteur nous prévient avec un réalisme tangible: Les nouveaux enfants/ ne pourront plus grimper sur la montagne, / leurs mains ne pourront plus s'agripper à l'écorce des arbres, / pas plus qu'ils n'entendront monter la sève/ et n'assisteront à la naissance des rivières.

Horacio érige sa montagne en un sanctuaire métaphorique, où chacun devrait aller boire au calice de la vie. Même si avec le temps toutes les montagnes devaient disparaître de la surface de la terre, l'auteur nous promet, avec ses armes de poète:
moi je m'inventerai une nouvelle montagne/j'irai chercher les arbres du ciel, / les ruisseaux qui dévalent des astres/ les oiseaux qui sonnent le réveil au creux des ports.

Horacio a trouvé au gré de son exploration intérieure des solutions à ce qui est néfaste pour notre monde. On peut toujours s'adresser à l'universel de l'âme, compter sur l'infini ressource du potentiel pur de l
homme, et tenter de modifier le cours du destin.
Dans ce poème, l'individuel se conjugue à l'universel de la nature, générant une énergie qui libère la créativité de l'auteur et lui permet de créer le sublime.


ÉDITIONS DULCINEAS
Directrice: Cecilia Zevallos Petroni
Tel. (819) 370- 6723
QUÉBEC-CANADA

11/01/2010


PREMONICIÓN A LAS PUERTAS
Reciente poesía ecuatoriana
(Autores nacidos a partir de 1979)

Estudio, selección y recopilación:
Freddy Ayala Plazarte







En el marco Encuentro de Jóvenes Escritores de América Latina y el Caribe Taller de escritores jóvenes del Alba, XXI Feria Internacional del Libro de La Habana-Cuba, 2012se presentó el libro auspiciado por el Departamento de Comunicación y Cultura, Editorial Universitaria, Universidad Central del Ecuador:


INTRODUCCIÓN
(extracto)

Y mientras alguien –luego de haber cumplido con el disciplinamiento de portar un informe –corre tras el bus para no retrasarse a su trabajo, para mostrarse ante los demás con una imagen de exactitud, puntualidad; y no obstante, en el radio se vierten informaciones, sobre todo político, a veces resuenan melodías musicales, sin embargo, hay abundante humo en las cortinas. 

Alguien advierte el tráfico latente en alguna avenida, y tras este descalabro de idas y ruidos de tacos, zapatos, quedan migas de pan en la mesa, una cama con las cobijas en desorden, gotas de agua que salpicaron al espejo; tintes, peinillas, aretes y correas desperdigas, y una fuerte luz que atraviesa la piel hasta los huesos como anunciando otro día; y cada vez queda más pelo en la almohada; es la invocación urbana del amanecer.

Sin embargo, más tarde, hacia el meridiano, por una esquina el viento se posa sobre la sangre de una cabeza cortada, y de pronto, otra ventisca avienta un voluptuoso cuerpo femenino: es el periódico que una señora porta entre sus manos, y en el trayecto de una vereda un hombre extiende sus brazos para recibir una moneda, hay mujeres que corren con un niño entre sus brazos, pero también, quienes portan una corbata hablan menos con el que va a su lado, y el cielo solo cambia de angustia cuando las nubes se juntan o se emplazan, parece que lloverá.

No obstante; alguien me ofrece un pequeño afiche donde está impresa la fecha de un concierto de rock, en la cual dice; , cinco dólares la entrada más el cd promocional, y antes de desprenderme de la vereda hacia la próxima calle, recuerdo haber olvidado el reloj en el cuarto. Creo que me he internado en otros tiempos, pero todos pasan rápidamente, casi nadie se detiene, a menos que un semáforo lo haga; es la travesía de la ciudad, un logaritmo de imágenes.

Hacia las seis de la tarde veo que una mujer ignora sus espejos internos y deshila su cabello para sumergirlo en el agua, a espaldas de un monte queda algo de luz y entre las lentes de un ciego oscurece, pero él tantea con su bastón en el césped la siguiente pisada. Y los niños olvidaron sus canicas en el agujero de tierra, y antes de irse, con un clavo dibujaron circunferencias. He vuelto a mi cuarto, ha pasado la medianoche, la ciudad también silencia.       

Alguien como el tiempo me ha invitado a condensar distancias y lejanías, alguien como el tiempo me ha hecho ver que ya no hay tiempo atrás de los relojes, y por esto, llevo en la memoria ausencia/ presencia de voces, sonidos, olores, formas, cuerpos, imágenes, mutismos; ¿Acaso en aquel destiempo de retornar a los rituales de lo ausente se pretende invocar al mismo ser? ¿Quizá el retorno más cotidiano y sólido sea volver a habitar en la imagen cuando el mundo físico desaparece?

Y por aquellas formas oníricas y urbanas de habitar la “realidad” es un desafío asumir la responsabilidad de visualizar la propuesta “Premonición a las puertas” Selección de la Reciente poesía ecuatoriana, elaborando perspectivas para dar enfoques acerca del panorama cultural latinoamericano/andino. Como ambivalente, complejo, ambiguo, paradójico, las ciudades latinoamericanas se han constituido desde diversos discursos entre el poder y la dominación, que dicho sea de paso, es lo que ha caracterizado al proyecto de la modernidad.

En tal perspectiva, me permito abrir un paréntesis de referencias para contextualizar la construcción de los discursos poéticos, en las temporalidades: sincrónica, diacrónica, anacrónicamente; de hecho, la poesía está en y contra el tiempo, a la vez mutando a otras dimensiones; términos fractales como memoria, urbanismo, tradición, modernidad, erotismo y profano; humor, metafísica, mitos, psicodelia, infancia, ironía, feminidad, son relatos que nos convocan a relacionar históricamente lo andino/latinoamericano. Precisamente hablar de la Reciente poesía ecuatoriana es mirar también hacia atrás.

Por una parte el escenario Abya-yala, en la América ancestral, donde las culturas primordiales, mediante la oralidad, los ritos y tradiciones, edificaron memorias, símbolos para celebrar a la Tierra, la comunión entre el runa andino  y su entorno, según Joseph Estermann, no obstante, fue vital para asimilar que había una memoria oral, donde el aborigen mediante la cosecha y el ritual encontró sentido a sus orígenes, en el pasado, en los dioses.

Sin embargo, este espacio simbólico y cosmovisión fueron violentados, extirpados tras la conquista; la colonización dio como resultado regímenes de imposición, me refiero a América Latina; pero a pesar de regímenes como la evangelización y el entrecruzamiento étnico, que dieron resultado el mestizaje, hubo una reinserción de la imagen idolátrica y resistencia al patrón hegemónico con el barroco, por tanto, el sincretismo ha sido el vínculo entre lo “autóctono” y “apropiado”.

América “Latina” y América “Andina” son dos discursos unificados y legitimados en el imaginario de las sociedades latinoamericanas.  ¿Acaso somos lo uno y lo otro? Y estos argumentos permiten mencionar el gran poema Boletín y Elegía de las Mitas del cuencano César Dávila Andrade, donde se condensa el problema racial, colonial, de reclamo al origen, y usando la categoría “heterogeneidad” de Antonio Cornejo Polar, decir que en Latinoamérica, históricamente, se ha traspuesto lo oral y la letra, donde cohabitan las diferencias.
El Quechua peruano, el Quichua ecuatorial, el Aimara en Bolivia, el Inga en Colombia, el Mapuche en Chile o el Zapoteca en México, son algunos de los dialectos que persisten, a pesar que el claroscuro llamado “progreso tecnológico-industrial” incentive a que el inglés sea el idioma estándar de difusión en instituciones educativas.

¿Acaso no debemos también reconocer nuestras memorias genéticas, ancestrales?, y bajo estos parámetros hablar de heterogeneidad es referirme también a las estéticas urbanas de la modernidad; porque la suma de estos discursos, étnicos, genéricos, urbanos, ancestrales, ideológicos, ya caracterizan histórica y culturalmente a nuestras Naciones.

Ya lo ha dicho rigorosamente Carlos Fuentes; “Todo escritor nombra al mundo, pero el escritor latinoamericano ha estado poseído de la urgencia del descubridor. Si yo no nombro, nadie nombrará. Si yo no escribo, todo será olvidado. Si todo es olvidado, dejaremos de ser”[1].

Respecto de la heterogeneidad pienso que Europa ya no está en Europa; Europa está en una calle, en un cine, como representación teatral, vitrinas de libros, en un bar de mi misma ciudad; por la vereda encuentro varios locales con iconografía extranjera, a la manera de Borges que desde su Buenos Aires escribía la hermenéutica de sus relatos en torno a mitologías islandesas o germánicas, es decir, Borges fue el más latinoamericano de su tiempo.

¿Acaso también hemos sido antropófagos en el sentido de devorar marcas, productos, imágenes de lo extranjero e integrarlo en nuestro contexto?. Actualmente la urbes son los principales escenarios para visualizar relatos como la poesía; desde la negación o afirmación, las urbes empoderan incertidumbre en el sujeto de la modernidad, ahí es donde emergen los discursos y diferencias, luchas simbólicas, y a pesar de esto, la poesía da cuenta de los mundos internos de un mismo individuo.

No obstante, lo “civilizado” y la “barbarie” conviven con el sujeto de las urbes, como dos oposiciones binarias para establecer el orden o el “caos”. Ahí, es donde se estandarizan e institucionalizan movimientos sociales-políticos. Pero la barbarie ha sido un discurso explotado para legitimar el poder, sin embargo, también ha sido un discurso para que la poesía reivindique a lo marginal, a lo que se niega en el espacio público, lo que históricamente sucedió con relatos como el indígena, la negritud.

Y si mencionamos estéticas literarias de “barbarie” (surgidas después del romanticismo) que utilizaron la poesía y pintura ya en el siglo XX, como el movimiento de la antropofagia brasileña con Oswald de Andrade y Tarsila do Amaral, usando la categoría antropofagia para reivindicar al aborigen, que en tiempos de la colonia fue exotizado y tildado como caníbal,  así mismo, irrumpió el indigenismo en revistas peruanas como Boletín Titikaka de los hermanos Peralta, Amauta de Mariátegui, o Motocicleta de Hugo Mayo en Ecuador.  


9/06/2010

EDICIONES DULCINEAS - CUENTO: " LAS TRAVESURAS DE TONTINO" DE CECILIA ZEVALLOS P





LAS TRAVESURAS DE TONTINO (esp.)
LES ESPIÈGLERIES DE TONTINO (fr.)


En este libro de fácil manejo, tanto para niños como adolecentes, percibimos una narración divertida de la historia de un perro que siendo de raza ordinaria alcanzó una inteligencia y astucia sorprendentes, reflejadas en las "Aventuras de Tontino".

Todos tenemos algo que contar sobre nuestras mascotas pero es Cecilia quien tuvo la brillante idea de plasmar en letra y página estas historietas. Verídicas en la fuente de inspiración con adornos y fantasía de la autora.

Tontino, no solo nos hace reir sino que también nos aconseja con premisas y moralejas para que nosotros los lectores las asimilemos.

Libro aconsejado para público de toda edad. Difundido y vendido hasta la presente, en más de 500 unidades tanto en Ecuador como en el Québec, tanto en francés como en español.

Karla Barcia Z.
Comentarista y poeta.

EDICIONES DULCINEAS - NOVELA POLICIAL: "EL CRIMEN DE LA PLAYA" DE NANCY PETRONI A.

Leyendo “El Crímen en la playa” nos encontramos con una gran capacidad de fabulación y de conocimiento de la psicología humana, con todas sus variantes, que van desde el psicoanálisis hasta los traumas e hipocondrías.
Manejar el suspenso hasta las últimas líneas de la novela es una facultad que poseen pocos escritores, pero que Nancy Petroni maneja con maestría.



Comenta: Ab. Duglas Vaca V.
Escritor y poeta ecuatoriano.

EDICIONES DULCINEAS - NOVELA POLICIAL: "MONET...MANET" DE NANCY PETRONI A.


Primera obra de la colección SERES, de Nancy Petroni, en ella revive la novela en Manabí y se convierte en pionera en el Ecuador dentro del género del misterio. Con marcado acento metafísico, pero con un lenguaje refinado y elegante nos hace disfrutar, meditar y aprender.



Comenta: Ing. Lulio Zambrano A.
Crítico y maestro ecuatoriano.

EDICIONES DULCINEAS - NOVELA POLICIAL: "EL HIJO DE SARA" DE NANCY PETRONI A.



Novela de corte urbano y de suspenso. En “El Hijo de Sara” la autora, toma la comedia humana como punto de partida para llegar al ser humano, pero no al común, sino a aquel que juega a dos caras. Y éste, a pesar de ser descubierto en sus precarias realidades, lo que parece ser, en un instante, cambia de giro, gracias a que es mirado y tocado con benevolencia.

La autora hace un derroche de preceptos metafísicos a través de los personajes insitus.

La Dirección
T. Rivieres-Qué. Canada.

EDICIONES DULCINEAS - COLECCIÓN LOS ILUSTRES - POEMARIO:"LA MONTAÑA" DE HORACIO HIDROVO P.(esp.-fr.)

“La soledad se parece a un anciano/ asomado al ocaso / He visto morir las redes junto al mar” nos dice Horacio Hidrovo P. en su bello poemario “La Montaña”.

Desde esta perspectiva, con un lenguaje pintoresco marcado por su angustia relativa al tiempo y a la soledad, el poeta nos invita a descubrir el alma de su montaña, que, al igual que “La montaña” de Gao Xingjian (premio Nóbel), Horacio nos deja tan impresionados y extasiados como aquél.

A lo largo de su peregrinaje, el hombre se apoya en su bastón de recuerdos, es así como el poeta nos cuenta con vehemencia el idilio con su montaña amada.

 Desde que era joven Horacio ya se identificaba a su montaña, él creció a su lado, corrió, saltó, la exploró y también se reposó muchas veces en su regazo, escuchando muy de cerca los latidos de su corazón. Estos dos seres fundieron sus almas para convertirse en una sola mente universal.

Un viento verde mece sus sueños, sus ilusiones y sus esperanzas, porque la montaña también posee vida, un soplo divino la habita.

Así ha crecido Horacio, hasta el instante sublime en que da un salto gigantesco y llega a la cima de su montaña. Esta conquista le otorga al poeta el tesoro mas preciado para todo ser humano: la libertad.


“Para vivir hay que suspenderse/ en los trapecios de la esperanza”. El autor nos dice también cuánto nos marcan las experiencias dolorosas de la vida. Hay que hacer atención porque “La ciudad nos llama/ con sus trampas invisibles” y nos envuelve; así, el poeta denuncia que “todo hombre urbano/ es un loco amastrado” que cierra él mismo los barrotes de la cárcel de su conciencia y termina por imponerse su propio castigo.


“Hoy está la montaña/ entre la oferta y la demanda/ distante de los astros”, es una certeza con reales y tangibles consecuencias:“ los nuevos niños/ ya no podrán trepar la montaña/ sus manos no tocarán/ la corteza de los árboles/ tampoco escuharán el ascenso de la savia/ y no conocerán nacimiento de los ríos”.


Horacio hace de su montaña un santuario metafórico donde cada uno debe ir a beber el cáliz de la vida. Mismo si con el tiempo todas las montañas desaparecerán de la faz de la tierra, el autor nos promete con sus armas de poetas:“ cosecharé una nueva montaña./ Buscaré los árboles del cielo,/ las vertientes que bajan de los astros,/ las aves que despiertan los puertos de la luna.”


Horacio, ha encontrado en la búsqueda de su exploración interior, soluciones a lo que es nefasto para nuestro mundo, así podremos siempre dirigirnos a lo universal del alma y contar con los recursos del potencial humano, lo más puro, su esencia y tratar de modificar el curso del destino.

LA EDITORA
Cecilia Zevallos Petroni


T. Rivieres-Québec-Canada

EDICIONES DULCINEAS - POEMARIO: "EL UNIVERSO DE CRISTAL" DE CECILIA ZEVALLOS P.


Poesía límpida, sonora de música cósmica, llena de amor. De astillado sentimiento, hasta alcanzar la sublimidad de la naturaleza, del sentir y decir con responsabilidad en la estructura de la cadencia del verbo.


Cecilia, ella misma es un canto de la naturaleza. Su voz se vuelve tierna como brote temprano de tamarindo en invierno: “Hay ríos blancos eternales desbocándose en los caminos”.


Podríamos decir la excelencia de figuras vivificantes, de paisajes y parajes plasmados en versos con delicados aciertos. Desempolva viejos recuerdos y describe con maestría el sentimiento del amor humano, del dolor, la soledad, la felicidad, las aguas pristinas del mar: “¡Oh Mar! Oyeme con tu oído de caracol ruborizado”.


El Universo de Cristal es un manojo de sueños y realidades motivados por los anhelos lúcidos y traslúcidos del cristal de finas copas para el buen vino del amor." Si te contara ... cuántas veces la tormenta arrancó mi delantal de ensueños !


En esta nueva entrega Cecilia Zevallos, nos presenta poemas madurados de reflexiones, con sutil melodía, con enjambre de metáforas académicas, versos libres con propia piel que fulgen meridianos de pasión del entender y razonar lírico hacia el mensaje que quiere llegar y que le da luz estelar al paso del caminante. Su propia caminata hacia el parnaso de las letras nacionales. Poesía fresca, infinitamente sentida y universal.


Comenta: Wadia Lauando V.
(Poeta y dramaturgo ecuatoriano)